• Cómo ser un perfecto anfitrión

    Somos muchos los que estamos deseando salir de este estado de confinamiento para reunirnos con los nuestros, alrededor de una mesa y poder disfrutar de la compañía mientras comemos y bebemos. Si eres un invitado, tal vez te convendría visitar nuestro post: «Cómo ser el invitado perfecto en una cena de empresa» y aplicar sus puntos o algunos de ellos, dependiendo de la formalidad que requiera la reunión.

    Si, por el contrario, eres el anfitrión, tu responsabilidad no empieza y acaba en ofrecer tu casa como el punto de encuentro, sino que pasa por hacer que la celebración sea lo más agradable posible para todos los invitados.

    De modo que si eres de los que organizan comidas o cenas en casa, ten en cuenta los cinco puntos más importantes:

    1. Piensa bien quiénes son tus invitados.  Si hay ancianos, niños, o personas con hospice-1794351_960_720movilidad reducida, la organización de la cena debe adaptarse a ellos y a sus posibilidades. Si esperamos niños, estaría bien habilitar un lugar con juguetes y cosas que puedan entretenerlos. Si hablamos de mayores, debemos pensar en facilitarles una mayor comodidad y atención. Si hablamos de personas con movilidad reducida, no las sientes al final de la mesa y déjalas cerca de la puerta; además cuenta con que el espacio que necesitan para sentarse a la mesa, es mayor.
    2. Infórmate si tus invitados sufren algún tipo de alergia: Es responsabilidad del anfitrión informarse de ello y evitar que el invitado en cuestión pase un mal rato y
      esté deseando marcharse. Si se trata de alergia a algún animal y en nuestra casa tenemos ese animal como mascota; deberíamos pensar dónde poder dejarlo el tiempo que dure la celebración y limpiar bien la casa para evitar que ciertas partículas queden en el ambiente. Si hablamos de plantas o flores que tengamos por casa, sería conveniente buscarles un rincón alejado e igualmente limpiar y ventilar, antes de que lleguen. Si hablamos de alimentos, tendremos que preparar platos que no contengan aquellos ingredientes que la provocan; o hacer un menú adaptado a esa persona.
    3. La mesa. Es fundamental que estéticamente, la colocación de la mesa esté muy cuidada y dice mucho de un buen anfitrión; pero existen puntos mucho más importantes como el de adaptar el número de invitados al tamaño de la mesa, teniendo en cuenta que cada persona necesita unos 80 cm para poder comer cómodamente. También es importante saber que, si vas a adornar la mesa con algún centro, procures que sea bajito y no impida la visión entre comensales.
    4. Un hilo musical mejor que la televisión. No es recomendable tener la televisión encendida durante la comida, por motivos muy diversos. De esa manera se facilita el diálogo entre los invitados y evitarás que algunos de ellos tengan que girarse para verla.
    5. Siéntate en el lugar más cercano a la puerta. Como anfitrión tendrás que levantarte en repetidas ocasiones para ir y venir a la cocina, por eso y para evitar mover a la gente cada vez que salgas o entres; siéntate cerca de la puerta, en un lugar donde no molestes a nadie.

    Y ya sólo queda que… ¡disfrutes todo lo que puedas de la compañía de los tuyos!